País de países

Colombia cuenta con una de las presencias étnicas más representativas de Sudamérica, lo que se traduce en un alto índice de riqueza inmaterial.

La diversidad étnica y cultural del país está ligada a su ubicación, puerta de entrada a Suramérica. Desde la época del “Descubrimiento”, Colombia tuvo el privilegio de recibir un gran número de pueblos: indígenas americanos, africanos traídos como esclavos e inmigrantes hispánicos del periodo colonial. 

Ellos son los antecesores de casi 87 etnias indígenas, tres grupos afrocolombianos y el pueblo gitano, que hoy habitan el territorio y configuran su diversidad étnica.

En la Colombia de hoy viven unos 48 millones de habitantes. De ellos, el grupo afrocolombiano representa el 10,63 % de la población; los indígenas, el 3,42 %; los gitanos, el 0,01 % (cerca de 5 000 personas descendientes directas de los romaníes europeos); y, por último, un 85,94 % se clasifica sin adscripción étnica específica, categoría que incluye también a judíos y árabes. 

  • Las etnias indígenas se distribuyen sobre todo en las zonas rurales, principalmente en los departamentos de Cauca, Nariño, La Guajira, Putumayo y Amazonas. La Constitución de 1991 reconoce los derechos fundamentales de estos pueblos, víctimas durante siglos de abusos, esclavitud y trabajos forzados.
  • La población afrodescendiente se concentra en el corredor del Pacífico, en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, en la comunidad de San Basilio de Palenque y en algunas capitales del país. Desde la llegada de los primeros esclavos en 1504, los negros constituyen una parte considerable de la población, hasta ser el tercer grupo afro más numeroso de América, después de Estados Unidos y Brasil. Este grupo ha aportado enormemente a la música y al deporte nacional.
  • Las comunidades gitanas, por su parte, se distribuyen en sectores populares urbanos y en núcleos variables llamados “Kumpanias”.
  • La ascendencia de los blancos colombianos es principalmente española y árabe, con aportes italianos, franceses, alemanes y eslavos. La población blanca también ha desempeñado un papel influyente en la historia del país.

Como en todo el mundo, el clima y los factores geográficos condicionan la diversidad cultural: la gastronomía, la forma de vestir y hasta la propia cosmovisión. Esta pluralidad de etnias es motivo de orgullo nacional y contribuye en gran medida a la riqueza cultural inmaterial de Colombia. El país acoge, por ejemplo, unas 64 lenguas amerindias, a las que se suman lenguas criollas como el “Bandé”, el “Palenquero” y el “Romaní”.